Entre los meses de julio y octubre, Uruguay se convierte en un escenario único para observar estos gigantes del mar. Las costas uruguayas, bañadas por las aguas del Atlántico, se transforman en un refugio natural para estas majestuosas criaturas, que viajan desde las aguas frías cercanas a la Antártida hacia los mares más templados de nuestra región.
Este es el momento en el que las ballenas, que pueden medir hasta 16 metros de largo y pesar 50 toneladas, llegan a nuestras costas para cortejarse, aparearse, y en algunos casos, dar a luz a sus crías. Son pocos los lugares en el mundo donde puedes observar estos procesos tan íntimos de la vida marina, y Uruguay es uno de ellos.
UN ENCUENTRO CERCANO CON LA NATURALEZA
Sentí la emoción de observar desde la costa, a tan solo unos cientos de metros, el majestuoso salto de una ballena, o el característico “soplido en V” que marca su respiración. La experiencia se vuelve aún más mágica al saber que estás presenciando un momento único en la vida de estos seres milenarios, que han estado recorriendo los océanos durante más de 55 millones de años.
Varios rincones de la costa uruguaya ofrecen puntos estratégicos para avistar ballenas sin necesidad de embarcarse. Entre las mejores ubicaciones se encuentran Playa Hermosa, Playa Mansa de Punta del Este (entre las paradas 23 y 40), Faro de José Ignacio y los imponentes paisajes de Rocha, desde La Paloma hasta Cabo Polonio, donde la naturaleza se abre ante ti en su forma más pura.
TURISMO RESPONSABLE: UNA EXPERIENCIA QUE CUIDA AL MAR
En Uruguay, el turismo de avistaje de ballenas no es solo una experiencia visual, sino una forma de aprender a respetar y proteger el entorno marino. Las autoridades locales y los operadores turísticos especializados te guiarán en esta experiencia, asegurando que todas las normas de protección de los mamíferos marinos sean respetadas. Aquí, el contacto con las ballenas se hace desde una distancia segura de al menos 300 metros, para no invadir su espacio. Además, las leyes nacionales regulan estrictamente las actividades turísticas para garantizar la conservación de estos animales en peligro de extinción.
Cada operador turístico autorizado sigue normativas precisas para que puedas disfrutar del avistaje, sin generar ningún impacto negativo sobre las ballenas ni su hábitat. Las reglas incluyen la prohibición de alterar su curso o de hacer ruidos fuertes, y también el compromiso de no arrojar residuos al mar.
TU PARTICIPACIÓN ES CRUCIAL
Cuando te embarcás en esta aventura, estás contribuyendo a la conservación de estos enormes mamíferos. El turismo responsable es la clave para garantizar que futuras generaciones puedan seguir viviendo este espectáculo. Desde la costa, podés usar binoculares o cámaras con zoom para acercarte a ellas sin invadir su espacio. Y si decidís hacer el recorrido en embarcaciones, siempre es vital contratar servicios turísticos habilitados, que te acompañarán en todo momento respetando las distancias y el silencio que necesitan las ballenas.
Al disfrutar del avistaje, recordá que estás participando de una experiencia que no solo te conecta con la naturaleza, sino que también fomenta el respeto y la conservación de uno de los ecosistemas más vulnerables de la Tierra.
¿TE ATREVÉS A VIVIR LA MAGIA DEL OCÉANO EN URUGUAY?
Vení y sumérgite en una de las experiencias más emocionantes que la naturaleza tiene para ofrecer. La temporada de ballenas en Uruguay es mucho más que un simple avistaje: es un encuentro transformador, un momento de reflexión sobre la importancia de cuidar nuestro planeta y un recordatorio de la belleza inabarcable que aún podemos disfrutar.
Las ballenas te están esperando… ¿Estás listo para unirte a su viaje?